El elemento Hall en cruz integrado es el corazón de los sensores angulares magnéticos. Este genera una magnitud característica eléctrica en relación con el sentido de flujo de un campo magnético colocado en el exterior. Mediante la rotación del campo magnético alrededor del eje central del elemento del sensor se generan dos curvas sinusoidales desplazadas en fases de 90° mediante las que es posible detectar el ángulo de giro como magnitud absoluta.
La electrónica de evaluación integrada transforma estas curvas sinusoidales en una señal de tensión o de corriente. Mediante el principio de medición absoluto también es posible emitir el ángulo de giro correcto después de cortes de corriente.